La situación actual ha incrementado la interacción en la red, esto ha despertado un interés respecto a las repercusiones sociales que esto conlleva. Para el desarrollo de la pieza fue importante conocer cómo actúa una sociedad que está rodeada de Internet, que están casi las 24 horas con su atención dirigida a una pantalla. Esta pieza es una propuesta de reflejo a los efectos y respuestas por parte de la sociedad dentro de internet potencializado por la pandemia enfocándose en las interacciones personales, las formas de interacción con el medio y la perspectiva de la realidad. Funciona como una reflexión de cómo la sociedad está viviendo dentro del contexto actual, de cómo se está desarrollando la sociedad, y qué cambios está sufriendo esta última, todo esto con el fin de generar un discurso crítico hacia el uso excesivo de internet. En ella se llevan a cabo transiciones de video en las cuales la persona que se encuentra en primer plano se va transformando en una imagen distorsionada hasta convertirse en ceros y unos, que es como finalmente somos percibidos por los algoritmos, vislumbrando así las principales repercusiones sociales que esto conlleva.